¿QUÉ SON LAS DROGAS?

Las drogas son sustancias psicoactivas que modifican o alteran nuestras funciones psíquicas y nuestros comportamientos naturales.

Así, el consumo de drogas supone un cambio en el estado psicológico y emocional de la persona; lo que se reflejará en una alteración de su conducta habitual.

Ahora bien, el riesgo que entraña el consumo de drogas se basa en el uso que se les dé y; sobre todo, en el abuso que se haga de ellas. Y es que las sustancias psicotrópicas encierran un gran poder adictivo; que incitará al usuario a repetir su consumo con una frecuencia y cantidad cada vez mayor.


Esto se debe a que actúan sobre la región cerebral del refuerzo o la recompensa, que genera poco a poco una adicción en el organismo. Al punto de que la ausencia de la droga traerá consigo una sensación de malestar o de efecto contrario al que provoca la sustancia. 


Cuanto mayor sea la frecuencia de su consumo de sustancias, mayores serán los efectos adversos y destructivos que causan en el organismo. Tanto a nivel físico como mental y de comportamientos. Y, sin embargo, a pesar de las consecuencias nefastas para la salud y la calidad de vida de la persona consumidora; ésta tendrá serias dificultades para detener su consumo, debido a los efectos adictivos o de enganche que poseen estas sustancias.

TIPOS DE DROGAS Y SUS EFECTOS SOBRE EL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL

Dependiendo del efecto que las drogas causan en nuestro sistema nervioso central y a los receptores y neurotransmisores cerebrales que afecten; éstas pueden agruparse en tres tipos de sustancias:

DROGAS PSICOESTIMULANTES

Aceleran o activan al sistema nervioso central e influye en el neurotransmisor cerebral de la dopamina. Los efectos más comunes de los estimulantes son euforia, vitalidad, desinhibición, irritabilidad, inquietud, insomnio.

En este grupo estarían las drogas como la cocaína y sus derivados, las anfetaminas, las metanfetaminas, el MDMA, la nicotina, etc. Pero también los estimulantes más ligeros como la cafeína y la teína, o las bebidas energizantes.


DROGAS DEPRESORAS O PSICOSEDANTES

Provocan una inhibición en el sistema nervioso y actúan sobre el neurotransmisor cerebral GABA; lo que aporta sensación de relajación, tranquilidad, sedación, somnolencia o apatía.

A esta serie pertenecen los opiáceos y sus derivados —morfina, heroína, metadona—, los tranquilizantes, hipnóticos — barbitúricos—, ansiolíticos —benzodiacepinas—, inhalantes y el alcohol.


DROGAS ALUCINÓGENAS O PSICODISLÉPTICAS

Perturban el sistema nervioso y afectan al neurotransmisor de la serotonina o la anandamida. Su consumo produce alteraciones de consciencia, distorsión de la realidad y la percepción sensorial, desinhibición, alteración del estado de ánimo, alucinaciones y delirios.

Forman parte de esta tipología el cannabis y sus derivados —hachís, marihuana—, LSD, mezcalina, el éxtasis o la ketamina. Y también algunas drogas naturales alucinógenas como el estramonio, la ayahuasca, la mandrágora, el peyote.


CLASIFICACIÓN DE DROGAS LEGALES E ILEGALES

Desde una perspectiva jurídica, las sustancias psicotrópicas se dividen en drogas legales o permitidas —como el tabaco y el alcohol— y drogas ilegales, cuya venta está prohibida y, generalmente también su consumo particular.


POR QUÉ LAS DROGAS GENERAN ADICCIÓN

El motivo por el cual muchas sustancias psicoactivas son consideradas ilegales radica en su alto poder adictivo; es decir, en la capacidad que tienen las drogas de adueñarse de nuestro sistema nervioso central y descompensarlo. Lo cual lleva a que las personas pierdan el control de sus actos y las drogas dominen su vida.


Las drogas actúan sobre determinadas zonas del cerebro, según sea su tipología. Pero todas influyen en el sistema cerebral de recompensa, vinculado a los procesos que aportan satisfacción. También esta región cerebral tiene mucho que ver con nuestra capacidad de supervivencia. Así pues, el organismo percibe las drogas como una sustancia necesaria, porque supuestamente produce un refuerzo positivo, placentero. De esta forma, el cerebro elabora un mecanismo de refuerzo que demanda al sujeto volver a consumir la droga para sentir satisfacción.



PLACER 👉👉👉REPETIR 👉👉👉HABITO

(ADICCION O NECESIDAD)

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TOLERANCIA (MAYOR CANTIDAD = EFECTOS)

Por tanto, el organismo va adaptándose a la presencia de la droga en el sistema de recompensa; lo que implica que, si no hay nueva dosis, se genere una sensación de malestar físico y psicológico. Una especie de estado de alarma. Es el llamado síndrome de abstinencia, que, según cada sustancia química, se experimentará de un modo determinado. Así, el sujeto sentirá la necesidad compulsiva de seguir consumiendo para calmar las molestias que le produce su estado de abstinencia.

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